Anidado en mis
pensamientos.
Dormido en mi mente
está el recuerdo.
Cada neurona, cada
impulso...
piensa...
evoca...
Siente…
En cada latido de mi
corazón
está el eco de un
poema evocador,
de sueños,
esperanza e ilusión.
Cerrados los ojos
veo más allá
del trabajo de mi
mente.
Vislumbro dos
corrientes
que fluyen y se encuentran,
dos cauces separados desembocando en el mismo mar.
Después del sueño…
Despierta…
No hay nada.
Sólo resta la
añoranza
y el deseo
de ser una
Rocio
20/07/2015
