viernes, 25 de octubre de 2013

Ser Mistico hoy


"Hoy, como en todos los tiempos, un místico es alguien tan necesario como inútil para su generación. Es inútil porque no produce nada y lo que ofrece no se puede comprar ni vender. No tiene precio en el mercado. Se escapa a quien lo quiere prender y confunde a quien lo quiere comprender. Por ello hay que apartarlo, porque se interpone entre la inmediatez de lo que hay que lograr y producir. El místico dice: lo que verdaderamente es, ya existe. Sólo hay que aprender a percibirlo. Molesta también a la institución, porque la relativiza y le recuerda que el cielo que ha pintado en el interior de sus bóvedas no es el cielo abierto auténtico.

Pero, a la vez, su presencia es indispensable porque señala un modo de existencia que anhelan todos los seres y las mismas instituciones. Ha nacido para alentar la llama sagrada que arde en todos y en todo. El fuego del místico es diferente al del profeta. Éste señala y grita lo que falta, mientras que el místico indica lo que ya es. El profeta habla del todavía no, mientras que el místico habla del ya sí. Ambas cosas son necesarias.

Parafraseando a Raimon Panikkar, “el místico no es el que tiene esperanza del futuro sino de lo Invisible”.

El místico no es ingenuo, sino inocente. La ingenuidad es una inmadurez que hace ciegas y torpes a las personas, porque les impide confrontarse con los elementos oscuros de la realidad y de sí mismos, mientras que el inocente lo ve todo, lo percibe todo y, sin echarse atrás, se entrega.

Otra de las cosas propias del místico es su capacidad de conjugar paradojas. Por un lado, es alguien exquisitamente cercano a las personas y a sus situaciones, pero también resulta inalcanzable, retirado en una extraña lejanía. Estando plenamente presente, está también ausente. Se halla en otro Lugar, y cuando está en otro lugar, se percibe su presencia. Su hablar es silente y con su callar, habla. Las palabras son sagradas para él -o ella-; por eso no las malgasta. Y por ello también sabe escuchar, y entiende lo que los demás no entendemos. Habla, mira, comprende desde un lugar diferente; a veces, tan diferente, que parece locura. Pero su locura no es más que el choque que produce en nosotros su anticipación de Realidad.

Ama cada objeto, cada planta, cada pétalo, y queda fascinado por ellos, pero, a la vez, puede prescindir de ello. Todo él es ternura, pero también vigor, como dice Leonardo Boff sobre Francisco de Asís. Es frágil y fuerte a la vez. No puede soportar el dolor de los pequeños. Ve desde ellos y para ellos, y su oración es siempre por ellos.

Es concreto, arraigado en su tiempo y en su lugar, capaz de un hablar sencillo y de poner ejemplos que los más pequeños comprenden, y a la vez, es universal, porque percibe lo que atañe a la condición común de los humanos. Ve la parte en el todo y el todo en la parte. Podríamos decir que tiene un instinto fractal, que es tal como hoy los científicos comprenden que está constituido el entramado de la realidad.

Es de una libertad soberana pero, a la vez, está al servicio de todos, porque percibe la irrepetibilidad de cada persona y de cada cosa, y ello le hace caminar por tierra sagrada. Acoge a cada ser como una epifanía y, estremecido, se somete libremente porque sabe que su yo no le pertenece, sino que es sólo receptáculo y testigo de las existencias ajenas.

Ama su tradición, aquella que le ha nutrido y le ha guiado, pero no hace un absoluto de ella. Sabe que “ser original es retornar a los orígenes” (Gaudí), no para repetirlos sino para recrearlos. Y el origen de cada tradición está más allá de ella misma, antes de que surgiera. Conoce el camino de la Fuente, “aunque es de noche”. Su fe es transconfesional, porque sabe que la existencia está atravesada de Presencia y ello es lo que celebran todas las tradiciones. Se alegra con ellas, por su diversidad y su riqueza.

Como un compás, con un pie está arraigado en su propio centro, y con el otro recorre los círculos de la alteridad. Este centro no es sólo el de la tradición a la que pertenece, sino que es un Centro más hondo que, descentrándole, le recentra.

Todo él está vacío. Su existencia es un pasaje por el que otros transitan para descubrirse a sí mismos. Como un icono, su sola presencia ayuda a los que le rodean a descubrir la hondura que les habita. Él sólo calla y ve. Y su alegría, tanto como su nostalgia, son inmensas."

(Javier Melloni)

 

miércoles, 23 de octubre de 2013

El Lastre Emocional

Las angustias de mi corazón se han aumentado: sácame de mis congojas (Salmo 25:17).
El lastre emocional del pasado siempre está ahí, al contrario de las emociones diarias que son producto de nuestros pensamientos también diarios. Los años de exposición y experiencia del vivir han cavado surcos en nuestra memoria, los que son tocados por los hechos actuales.
 Por ejemplo, si su abuelo amoroso y bueno se llamaba Juan, usted reaccionará, probablemente, con una emoción favorable a otros que se llamen así. Pero si el matón de la escuela se llamaba Juan, es probable que su reacción inicial a los Juanes sea negativa. Si su cónyuge sugiere ponerle ese nombre al primogénito de ustedes, puede que usted llegue a exclamar: «¡Ni muerto!»
Yo llamo emociones primarias a estas emociones de largo plazo que acechan bajo la superficie. La intensidad de sus emociones primarias está determinada por su biografía. Mientras más traumática haya sido su experiencia, más intensa será su emoción primaria. Muchas de estas emociones primarias yacen dormidas y surten poco efecto en su vida hasta que algo que pasa las activa ¿Le ha sucedido que usted ha empezado a hablar de algo, y esto que molestó a alguien de tal modo que se fue dando portazos y dejándole a usted con la pregunta «Pero, ¿qué le pasó?»?. Esa persona se violentó debido a una mala experiencia pasada que su tema de conversación reactivó. El estímulo reactivador es cualquier hecho presente que la persona asocie con su conflicto pasado.
 Muchos tratan de controlar sus emociones primarias evitando a las personas y hechos que las reactivan pero usted no puede aislarse por completo de todo lo que pudiera reactivar sus emociones. Usted tendrá que ver algo en la televisión o escuchar algo que se dice que le traiga a su mente esa experiencia desagradable. Usted debe aprender a resolver los conflictos pasados o el lastre emocional se acumulará y el pasado dominará su vida.
 Consideraremos maneras de solucionar el lastre emocional del pasado en los siguientes días.
Señor, no quiero que me dominen los hechos del pasado. Muéstrame cómo puedo resolver estos asuntos para poder caminar libre hoy.
Dr. Neil T.Anderson
 

martes, 22 de octubre de 2013

¿Te gustan los abrazos?

Vamos a platicar de los abrazos, ¿te gusta que te abracen? ¿Tu abrazas?. El abrazo es gratificante y puede decir en esa sola acción lo que muchas veces con palabras no logramos trasmitir, Hoy abracemos, achuchemos, acariciemos a todos los que amamos,  hoy no te vayas a la cama sin haber dado un gran abrazo a alguien…

Se dice que necesitamos 4 abrazos al día para sobrevivir, 8 para mantener nuestro equilibrio emocional y 12 para recorrer el camino del crecimiento.

1- Al arroparnos, un abrazo nos proporciona seguridad y confianza.

2- Nos proporcionan consuelo y por ello nos ayudan a recuperarnos de la nostalgia y la tristeza.

3- Favorecen la expresión emocional no verbal, nos ayuda a comunicarnos sin palabras.

4- Rebajan el nivel de estrés y la angustia.

5- Nos ayudan a conectar con los demás, facilitando la comunicación afectiva y el sentimiento de empatía.

6- Al generar bienestar, mejora nuestro humor y ahuyentamos el pesimismo.

7- Son de gran ayuda para superar bloqueos físicos o emocionales.

8- Dejamos de sentirnos solos para sentirnos sostenidos.

9- Generan un sentimiento de agradecimiento.

10- Cada vez que damos un abrazo… ¡recibimos otro!

Mahatma Gandhi decía....

 "En el silencio, el alma descubre el camino bajo una luz más clara y aquello que parecía ser evasivo se manifiesta con la transparencia del cristal"

 Que tengas un día maravilloso lleno de manifestaciones tan claras como el cristal,..... ¿Ya recibiste y diste un primer abrazo hoy.

Que esperas para empezar a dar y recibir abrazos!!!

 


lunes, 21 de octubre de 2013

Himno

 
 
Mis ojos, mis pobres ojos
que acaban de despertar
los hiciste para ver,
no sólo para llorar. 
 
Haz que sepa adivinar
entre las sombras la luz,
que nunca me ciegue el mal
ni olvide que existes tú.
 
Que, cuando llegue el dolor,
que yo sé que llegará,
no se me enturbie el amor,
ni se me nuble la paz.
 
Sostén ahora mi fe,
pues, cuando llegue a tu hogar,
con mis ojos te veré
y mi llanto cesará.
 Amén.
 
 
 
 

viernes, 11 de octubre de 2013

Me pregunto...

Foto: Carlos Duran

Cuando estén…

Esas habitaciones vacías

Aquellos platos sin comensales

Una mañana sin las preguntas de siempre

Y las tardes sin café

¿Cómo será?

Me pregunto…

Rocío ©

miércoles, 9 de octubre de 2013

Uno Crece


Imposible atravesar la vida…

Sin que un trabajo salga mal hecho,

Sin que una amistad cause decepción,

Sin padecer algún quebranto de salud,

Sin que nadie de la familia fallezca,

Sin que un amor nos abandone…

Sin equivocarse en un negocio.

Ese es el costo de vivir.

Sin embargo lo importante no es lo que suceda, sino como reaccionamos nosotros…

Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes, vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.

Uno crece cuando no hay vacío de esperanza, ni debilitamiento de voluntad, ni pérdida de fe.

Uno crece al aceptar la realidad y al tener el aplomo de vivirla.

Crece cuando acepta su destino, y tiene voluntad de trabajar para cambiarlo.

Uno crece asimilando y aprendiendo de lo que deja detrás… construyendo y proyectando lo que tiene por delante.

Crece cuando se supera, se valora, y da frutos.

Cuando abre camino dejando huellas, asimilando experiencias…

¡Y siembra raíces!

Uno crece cuando se impone metas, sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios, cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes… cuando se es fuerte por carácter, sostenido por formación, sensible por temperamento… ¡Y humano por nacimiento!..

Cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas, recoge flores aunque tengan espinas y marca camino aunque se levante el polvo.

Uno crece ayudando a sus semejantes, conociéndose a sí mismo y dándole a la vida más de lo que recibe….

Uno crece cuando se planta para no retroceder… cuando se defiende como águila para no dejar de volar…

Cuando se clava como ancla en el mar y se ilumina como estrella.

Entonces… Uno Crece

 

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