miércoles, 23 de octubre de 2013

El Lastre Emocional

Las angustias de mi corazón se han aumentado: sácame de mis congojas (Salmo 25:17).
El lastre emocional del pasado siempre está ahí, al contrario de las emociones diarias que son producto de nuestros pensamientos también diarios. Los años de exposición y experiencia del vivir han cavado surcos en nuestra memoria, los que son tocados por los hechos actuales.
 Por ejemplo, si su abuelo amoroso y bueno se llamaba Juan, usted reaccionará, probablemente, con una emoción favorable a otros que se llamen así. Pero si el matón de la escuela se llamaba Juan, es probable que su reacción inicial a los Juanes sea negativa. Si su cónyuge sugiere ponerle ese nombre al primogénito de ustedes, puede que usted llegue a exclamar: «¡Ni muerto!»
Yo llamo emociones primarias a estas emociones de largo plazo que acechan bajo la superficie. La intensidad de sus emociones primarias está determinada por su biografía. Mientras más traumática haya sido su experiencia, más intensa será su emoción primaria. Muchas de estas emociones primarias yacen dormidas y surten poco efecto en su vida hasta que algo que pasa las activa ¿Le ha sucedido que usted ha empezado a hablar de algo, y esto que molestó a alguien de tal modo que se fue dando portazos y dejándole a usted con la pregunta «Pero, ¿qué le pasó?»?. Esa persona se violentó debido a una mala experiencia pasada que su tema de conversación reactivó. El estímulo reactivador es cualquier hecho presente que la persona asocie con su conflicto pasado.
 Muchos tratan de controlar sus emociones primarias evitando a las personas y hechos que las reactivan pero usted no puede aislarse por completo de todo lo que pudiera reactivar sus emociones. Usted tendrá que ver algo en la televisión o escuchar algo que se dice que le traiga a su mente esa experiencia desagradable. Usted debe aprender a resolver los conflictos pasados o el lastre emocional se acumulará y el pasado dominará su vida.
 Consideraremos maneras de solucionar el lastre emocional del pasado en los siguientes días.
Señor, no quiero que me dominen los hechos del pasado. Muéstrame cómo puedo resolver estos asuntos para poder caminar libre hoy.
Dr. Neil T.Anderson
 

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