sábado, 28 de abril de 2012

¿Que es “el Niño Interior?”





   No importa lo distante, evasivo, o hasta extraño que esto le parezca, cada uno de nosotros tenemos nuestro ¨niño interior¨ .” Esa es la parte de nosotros que esta ahí, que esta viva, es energética, creativa, y satisfecha. Es quienes somos en realidad, el ser verdadero.
Los psychoanalistas Horney, Masterson, y Oterso, lo llaman el ser verdadero. Algunos psicoterapeutas, incluyendo Winnicott y Miller, lo llaman el yo verdadero. Algunos clínicos y educadores, dentro y fuera de los campos de alcoholismo y familia, también le llaman, ¨el niño interno.¨

domingo, 15 de abril de 2012

LOS DOCE PASOS CON REFERENCIAS DE LAS ESCRITURAS

LOS DOCE PASOS CON REFERENCIAS DE LAS ESCRITURAS


1. Admitimos que éramos incapaces de afrontar solos nuestras dependencias, adicciones y problemas, y que nuestra vida se había vuelto ingobernable. Mateo 9:36, Marcos 10:15, Romanos 7:15-20, Salmo 6:2-4, Salmo 31:9-10, Salmo 38:1-9, Salmo 44:15-16, Salmo 72:12-13
2. Llegamos a creer que un Poder Superior a nosotros podría devolvernos el sano juicio. Mateo 12:18-21, Marcos 5:1-15, Marcos 9:23-24, Marcos 10:51-52, Lucas 13:10-13, Juan 6:63, Juan 12:46, Hebreos 11:6, Salmo 18:1-3, Salmo 142, Daniel 4:34-37
3. Resolvimos confiar nuestra voluntad y nuestra vida al cuidado de Dios, según nuestro propio entendimiento de Él. Mateo 4:22, Mateo 11:27-30, Mateo 16:24-26, Marcos 12:30, Efesios 2:8-9, Santiago 4:7-10, Deuteronomio 30:15-20, Salmo 3:5-6, Salmo 23, Salmo 61:1-8, Salmo 91:1-4, Salmo 118:8, Proverbios 3:5-6, Jeremías 29:13
4. Sin temor, hicimos un sincero y minucioso inventario moral propio.

Mateo 7:3-5, Mateo 23:23-28, Lucas 12:1-6, Romanos 13:11-14, 1 Corintios 4:19-20, 2 Corintios 7:10, Gálatas 6:3-5, Efesios 4:31-32, 1 Juan 1:8-9, Joel 2:13, Salmo 32:3-5, Proverbios 5:3-5, Proverbios 16:2-
3, Nehemías 8:9-10, Nehemías 9:3.

5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestras faltas.
Lucas 15:12-20, Hechos 19:18, 2 Corintios 10:3-5, Romanos 2:12-15, Hebreos 4:13-16, Santiago 5:16, 1 Juan 1:8-9, 2 Crónicas 7:14, Oseas 11:8-9

6.
Estuvimos enteramente dispuestos a que Dios eliminase todos estos defectos de carácter. Juan 5:6, Romanos 6:11-12, Romanos 12:1-2, Gálatas 5:24, Efesios 4:17-23, Colosenses 3:5-8, 1 Pedro 1:13-16, 1 Juan 4:18, Apocalipsis 3:19-20, Salmo 51:16-17, Salmo 119:28-40, Salmo 139:23-24, Isaías 55:1-9
7. Humildemente pedimos a Dios que limpiase nuestras culpas. Mateo 7:9-11, Mateo 18:4, Lucas 11:5-13, Lucas 18:9-14, Juan 3:3-6, Hechos 3:19, Romanos 3:23-24, Hebreos 12:5-11, 1 Pedro 5:6-7, Juan 5:14-15, Salmo 32:6-8, Salmo 37:23-24, Salmo 103:12, Isaías 1:18-19, Isaías 57:18, Jeremías 18:6
8. Hicimos una lista de todas las personas a quienes habíamos perjudicado, y estuvimos enteramente dispuestos a reparar el mal que les ocasionamos.
Mateo 5:23-24, Mateo 7:3-5, Mateo 18:21-35, Lucas 6:37-38, Lucas 19:8, Juan 13:34-35, 1 Corintios 13, Gálatas 6:7-8, 2 Timoteo 1:7, Santiago 4:11-12, Salmo 37:25, Oseas 10:12
9. Reparamos directamente el mal causado a estas personas cuando nos fue posible, excepto en los casos en que el hacerlo les hubiere infligido más daño, o perjudicado a un tercero. Mateo 5:9, Lucas 19:1-10, Romanos 15:2, Filipenses 1:9-11, Colosenses 4:5-6, Filemón 8:17, 1 Juan 4:10, Salmo 51:14-17, Proverbios 16:20-24, Ezequiel 33:14-16
10. Proseguimos con nuestro inventario moral, admitiendo espontáneamente nuestras faltas al momento de reconocerlas. Marcos 14:38, Romanos 12:3, Efesios 4:26-27, 1 Tesalonicenses 5:17-22, 1 Timoteo 4:7-8, Hebreos 2:1-3, Hebreos 12:15, Santiago 1:22-25, 1 Pedro 2:11, 1 Juan 1:8-10, Salmo 85:8-9, Salmo 103:8-18
11. Mediante la oración y la meditación, tratamos de mejorar nuestro contacto consciente con Dios, según nuestro propio entendimiento de Él, y le pedimos tan sólo la capacidad para reconocer Su voluntad y las fuerzas para cumplirla. Mateo 6:6, Mateo 26:39, Lucas 11:9-10, Juan 4:13-14, Romanos 8:26-28, Gálatas 2:20, Filipenses 4:6-9, Tito 3:1-7, 2 Samuel 22:1-3, Salmo 27:4-6, Salmo 65:1-4, Salmo 84:5-12, Salmo 105:1-9, Salmo 127:1-2, Isaías 40:31, Lamentaciones 3:25-26 12. Habiendo logrado un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a otras personas y a practicar estos principios en todas nuestras acciones. Mateo 5:18-20, Mateo 28:20, Marcos 5:18-19, Juan 15:12-13, Hechos 4:20, 1 Corintios 9:22-27, 1 Corintios 15:10, 2 Corintios 5:17, Gálatas 6:1-2, 1 Timoteo 1:12-16, 1 Timoteo 4:15-16, 1 Pedro 4:3-4, Salmo 92:1-4, Salmo 96:1-2

jueves, 12 de abril de 2012

Las etapas del duelo



(Tomado del libro Libérate de la Codependencia)


            Aceptamos las cosas por medio de un proceso de cinco pasos. Lo llamó el proceso del duelo; El proceso incluye etapas diferentes que pueden explicarse separadamente pero que no se presentan de un modo ordenado. Pueden solaparse y mezclarse entre sí, pero lo que sí hay que saber es que para completar el proceso de curación hay que experimentarlas todas. Puede haber días mejores o peores, y, a veces, lo que se creía superado se vuelve a sentir.la gente atraviesa estas etapas cada vez que enfrentan cualquier pérdida. La pérdida puede haber sido menor —dinero extaviado, no recibir una carta esperada— o pudo haber sido significativa —la pérdida del cónyuge por medio del divorcio o de la muerte, la separacion de un amigo,  la pérdida de un empleo—. Aun los cambios positivos conllevan una pérdida —como cuando compramos una casa nueva y dejamos la anterior— que nos obliga a atravesar las siguientes cinco etapas.

1. Negación

Mi problema no es tan grande como el de otros.
            La primera etapa es la negación. Este es un estado de shock, de aturdimiento, de pánico y de una negativa general a aceptar o a reconocer la realidad. Hacemos todo y nada para que las cosas vuelvan a estar en su lugar o nos decimos que no sucede nada. En esta etapa hay mucha ansiedad y miedo. Las reacciones típicas de la negación incluyen: rehusarse a creer en la realidad (“¡esto no puede ser!”); negar o minimizar la importancia de la pérdida (“No es para tanto”); negar cualquier sentimiento que exista acerca de la pérdida (“No me importa”); o evitarla mentalmente (durmiendo, obsesionándonos, teniendo conductas compulsivas, y manteniéndonos ocupados).[1] Podemos sentirnos un tanto apartados de nosotros mismos, y nuestras respuestas emocionales pueden ser planas, inexistentes o inapropiadas (reír cuando deberíamos llorar; llorar cuando deberíamos estar contentos).

           “La negación no es mentir”, “Es impedirte saber lo que es la realidad.”

viernes, 6 de abril de 2012


Silencio de amor

Existe un silencio de amor
es un silencio fecundo
no hacen falta las palabras,
todo se dice en silencio
es un silencio de amor.

A veces no se escucha nada
queriendo escuchar al amado
el permanece en silencio
en un silencio de amor
es un silencio de amor.

El alma se siente perdida
añora la voz del amado
como en los dias de fiesta
y teme no estar a su lado.

Pero el amado esta alli
como escondido, dormido
en el corazón del alma
en un silencio de amor
en un silencio de amor.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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