miércoles, 27 de junio de 2012

Lograr la armonia

Reflexión del día
27 de Junio, El lenguaje del adiós de Melody Beattie

LOGRA LA ARMONÍA

Cuando un pianista aprende una nueva pieza musical, no se sienta e instantáneamente la toca a la perfección. A menudo, un pianista debe practicar la labor de cada mano por separado para aprenderse el ritmo, para aprender el sonido. Con una mano practica una parte hasta que la toca con ritmo y facilidad. Luego, el músico practica con la otra mano, tocando las notas, una por una, hasta que se aprende la tarea de esa mano. Cuando cada una de las manos ha aprendido su parte –el sonido, el sentimiento, el ritmo, los tonos- entonces pueden tocar juntas ambas manos.

lunes, 25 de junio de 2012

Amor, dependencia o apego

"Espero curarme de ti en unos días.
Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte.
Es posible, siguiendo las prescripciones de la moral de turno.
Me receto tiempo, abstinencia y soledad."


Jaime Sabina

APEGO, AMOR, DEPENDENCIA, VAMPIRO EMOCIONAL.

lunes, 18 de junio de 2012

Humidad


La sabiduría de morir





Maestro no soy capaz de encontrar la paz interior.

¿Cual es el motivo? interrogo el maestro

Lo ignoro. Por eso estoy aquí buscando tu consejo y sabiduría.

Se vulnerable

18 de Junio, El lenguaje del adiós de Melody Beattie

Sé vulnerable
Parte de la recuperación significa aprender a compartirnos con otras personas. Aprendemos a admitir nuestros errores y a exponer nuestras imperfecciones, no para que otros nos arreglen, nos rescaten o sientan pena por nosotros, sino para que podamos amarnos y aceptarnos a nosotros mismos. Este compartir es un catalizador para la curación y el cambio.

domingo, 17 de junio de 2012

Serenidad para estas 24 horas


Dios nos concede la serenidad que necesitamos para aceptar las cosas que no podemos cambiar.


La sabiduría nunca patea los muros de hierro que es incapaz de derribar.
Olive Schreiner

viernes, 15 de junio de 2012

Crecimiento


Reflexión 15 de Junio
Ahora me conozco mas, estoy creciendo.

Durante años fui tan flexible que no sabía quién era, y ahora que lo estoy descubriendo, pienso: “Ya sé qué opino acerca de este asunto. Pasemos a otra cosa”. Pero debo recordar que todos los asuntos de la vida están relacionados entre sí y que ninguno de ellos está aislado de los demás.

Kathleen Casey Theisen

jueves, 14 de junio de 2012

Reflecion 14 de Junio

Conciencia del proceso/Sabiduría
Los acontecimientos de nuestras vidas se suceden en secuencias de tiempo, pero, en su significado para nosotras/os, siguen su propio orden... el hilo continuo de la revelación

Eudora Welty


miércoles, 13 de junio de 2012

martes, 12 de junio de 2012


Sonríe y regala regocijo

Si la gente conociera el poder curativo de la risa y de la alegría. Muchos de nuestros médicos se quedarían sin trabajo. La alegría es una de las mejores medicinas de la naturaleza. La alegría siempre es saludable. Un estado de ánimo placentero tiende a normalizar las situaciones anómalas.
Catherine Ponder.


Es posible que la mayor parte del tiempo la alegría no surja de nosotros de manera natural. De hecho, quizás tengamos que esforzarnos mucho para actuar “como si…”. Incluso es posible que al principio ni siquiera reconozcamos la verdadera alegría. Una forma de encontrarla es vivir plenamente el presente y dar gracias por todo lo que podemos ver, tocar y sentir.
La expresión abierta y sincera de nuestra gratitud hacia las personas más cercanas a nosotras provoca un torrente espiritual del cual se benefician quienes están a nuestro lado. La alegría es contagiosa. Es liberadora, Nos ayuda a enfocar correctamente nuestras percepciones distorsionadas. Al recibir el día alegremente, transformamos nuestras experiencias y las de todos aquellos con quienes las compartimos.

lunes, 11 de junio de 2012

Ayudarse ayudando

Apego no es amor, es necesedad del otro para llenar un vacio; AMOR es sentir tu ausencia si no estas, pero deser que estes feliz y bien donde te encuentres.

Te amo, sí, pero soy feliz sin ti 

"Cuando digo que el apego corrompe quiero significar que me identifico con alguien o algo, de tal manera que no puedo vivir sin lo otro, que mi felicidad depende de algo ajeno a mi a lo cual "pertenezco". Recuerda que no puedes poseer lo que amas, solo disfrutarlo. De ahí que depender es esclavitud, es doblegar los principios y "ser del otro". Amar es ser libre psicológica y emocionalmente; sin amos."

Walter Riso



Ayudarse ayudando
“Mi vida escucha la tuya.” Muriel Rukeyser

Nuestras experiencias nos enseñan que debemos ayudar a que otros encuentren su camino. Del mismo modo, las experiencias de éstos ayudarán a otros más. Debemos compartir nuestras experiencias. Y el programa nos ofrece la manera de hacerlo. El mayor honor que podemos concedernos mutuamente es la atención total. Cada uno de nosotras desea ser oído, ser especial, ser reconocido. Y el reconocimiento bien puede ser el bálsamo que sane hoy la herida de alguien.

Un nuevo día nos aguarda, un día lleno de oportunidades, de escuchar realmente a alguien que lo necesite. Y lo más sorprendente es que escucharemos un mensaje que resultará adecuado para nosotros en la situación en la que nos encontremos, un mensaje que bien puede guiarnos hacia una dirección nueva y mejor. La orientación que necesitamos está a nuestro alcance siempre que la escuchemos. Pero cuando nos dejamos atrapar por nuestro pequeño mundo de problemas y confusión, mezclamos los mensajes que tratan de llegar a nosotros y nos privamos de las muchas oportunidades de hacer que otra persona se sienta especial y necesaria para nuestra vida.

Mi crecimiento se enriquece cada vez que concedo mi atención total a otra persona. Y este proceso se multiplica una y otra vez.


domingo, 10 de junio de 2012

Resentimientos


            Cada uno de nosotros ha tenido resentimientos, pero la mayoría de nosotros jamás se ha detenido a analizar sus resentimientos. Hemos gastado muchísimo tiempo en examinar los daños que nos han hecho los demás; nos hemos enojado con esas personas y hasta quizás hayamos dedicado un tiempo para pensar como desquitarnos. Pero no hemos ido más lejos. Nunca hemos tratado, realmente, de examinar nuestros resentimientos ni lo que los ocasionó, ni tampoco hemos pensado en como deshacernos de ellos. La mayoría de nosotros adoramos nuestros resentimientos y hasta los alimentamos.

        Ahora que has decidido deshacerte de tu manera de pensar deteriorada e inservible, que obstaculiza tu relación con tú Poder Superior, te darás cuanta que tanto tus resentimientos como tú enojo tiene que irse.

La naturaleza del resentimiento.

        El resentimiento es destructivo cuando significa que persistentemente volvemos a sentir el viejo dolor, nuestro enojo, sufrimiento e indignación del pasado, al volver a vivir nuestros recuerdos de ese incidente que ocasionó el dolor.

        Es necesario entender que el resentimiento puede ser un sentimiento natural, así como un proceso natural. Cada uno de nosotros tiene algún resentimiento. De hecho, en algunas ocasiones donde el resentimiento toma la forma de indignación justa, puede jugar un papel útil. Por un lado este tipo de resentimiento nos puede forzar a actuar.

        Imagínate que vives en un vecindario un poco deteriorado y que a tú casa le hace falta pintura, al igual que a todas las demás. Entonces no te molesta la pintura carcomida y la apariencia deteriorad de tu casa; ni a tus vecinos tampoco. Ahora supón que un nuevo individuo se muda enfrente de tu casa y a los pocos días pinta su casa. Ahora su casa tiene mejor aspecto que la tuya. Resientes eso, por lo que pintas tu casa y además comparas una puerta nueva. Ahora tu vecino se resiente porque tú casa se ve más bonita que la de el, por lo que coloca un jardín. Este tipo de resentimiento puede ser útil, ya que provoca una especie de competencia constructiva. Pero lo que ocurre más a menudo, es que nuestro resentimiento sea usado negativamente, para empeorar las cosas o causar más dolor.

        Supongamos que en la misma cuadra del vecindario vivan una pareja, que en vez de unirse al resto y remodelar su casa, dejan que se mantenga igual de desgastada. Conforme van mejorando las casas de la cuadra, ellos comienzan a enojarse con sus vecinos, y dejan que su casa se vea peor y pero en comparación. Al poco tiempo su casa es la vergüenza del vecindario, y sienten enorme resentimiento con sus vecinos.

        Muchos de nosotros vamos más allá todavía. Tomamos un incidente doloroso y lo volvemos a repetir dentro de nuestras mentes, una y otra vez, durante horas, días, meses y años. Sentimos dolor una segunda vez, una tercera vez y quizás hasta miles de veces… Nos decimos: “No se por qué salí lastimado. Yo no estaba haciendo nada. De pronto alguien se me acercó y me lastimó”. Y luego podemos repetir todo el evento para poder sentir el dolor de nuevo y hasta peor. Las estupidez de esto es que mientras que es posible que alguien nos haya lastimado originalmente, ahora somos nosotros los que seguimos lastimándonos cada vez que repetimos el incidente dentro de nuestras mentes.

        Por si fuera poco, lo que la mayoría de nosotros hace, sin darnos cuenta, es cambiar lo que ocurrió cada vez que revivimos el evento. Eventualmente, al revivir el incidente, lo hemos cambiado tanto que apenas se parece a lo que ocurrió en realidad. Este tipo de resentimiento se asemeja a un boomerang. Es por ese motivo que puede ser algo tan terrible y destructivo. Al estar resentido con alguien durante algún tiempo, tarde o temprano estarás resentido con tu propia posición en la vida, y luego estarás resentido contigo mismo por haberte dejado estar en esa posición.

        Una de las peores cosas que sucede con el resentimiento es que cuando te encuentras ocupado resintiendo a algo o a alguien, en ese momento esa persona o ese algo están controlando tu voluntad y tú vida, lo cual no deja espacio para que el Poder Superior a ti, te dirija. Tú Poder Superior no puede dirigir una mente que está siendo controlada por resentimientos.

Responsabilidad


10 de Junio,

El lenguaje del adiós de Melody Beattie



Responsabilidad

Cuidar de uno mismo significa asumir la responsabilidad de nosotros mismos. Asumir responsabilidad por nosotros mismos incluye asumir nuestras verdaderas responsabilidades con los demás.

A veces, cuando empezamos la recuperación, estamos hartos de sentirnos responsables de tanta gente. Aprender que únicamente tenemos que ser responsables de nosotros mismos puede ser un alivio tan grande que, durante un tiempo, desconocemos nuestras responsabilidades hacia los demás. La meta en la recuperación es encontrar el equilibrio: nos hacemos responsables de nosotros mismos e identificamos nuestras verdaderas responsabilidades hacia los demás. Esto puede implicar una clasificación, especialmente si hemos funcionado durante años de acuerdo con nociones distorsionadas acerca de nuestras responsabilidades hacia los demás. Podemos ser responsables de una persona como amigo o como empleado; de otra persona, como patrón o como cónyuge. Con cada persona tenemos ciertas responsabilidades. Cuando atendamos a esas responsabilidades reales, encontraremos equilibrio en nuestra vida. También estamos aprendiendo que aunque los demás no son responsables de nosotros, en cierta manera tienen responsabilidades con nosotros. Podemos aprender a discernir nuestras verdaderas responsabilidades hacia nosotros mismos y hacia los demás. Podemos permitirles a los demás que sean responsables de ellos mismos y esperar que sean adecuadamente responsables hacia nosotros. Necesitaremos ser amables con nosotros mismos mientras aprendemos.

Hoy me esforzare en pensar claramente acerca de mis responsabilidades reales hacia los demás. Asumiré esas responsabilidades como parte del cuidar de mí mismo.


viernes, 8 de junio de 2012

La tristeza y la furia


http://www.youtube.com/watch?v=dAGBxlJMLCU


Aprendí que ser vulnerable no solo es normal sino sano y benéfico para mi alma, entonces  empecé a practicar este solo por hoy: SOLO POR HOY TENDRE EL MEJOR ASPECTO QUE PUEDA. ¡Que pueda! No el que quieran o esperen los demás.

Aprendí que no puedo amar si no me amo.

Aprendí que amar es lealtad, respeto, cuidado, entereza, confianza e indulgencia.

 Aprendí que es preciso que sea justa, por que el amor es justo, que sea misericordiosa porque el amor no cobra, siempre da y que la Gracia   es un don divino que lo supera todo.

Entonces entendí que mis emociones son un tesoro invaluable y que no tenia que disfrazarlos mas.

Ahora llevo el traje que me ajusta…
Ahora soy sencillamente yo…. Rocío


La tristeza y la furia:

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...

Había una vez...
Un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas, las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún salió del agua...

Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...

Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla encontró que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.


Del libro Cuentos para pensar. de Jorge Bucay


http://www.goear.com/listen/a7389de/la-tristeza-y-la-furia-jorge-bucay

sábado, 2 de junio de 2012

Domesticar - Intimidad - Amistad - Amor



Antoine de Saint- Exupèry
"El Principito"

XXI  

Apareció entonces el zorro;

-Buenos días-saludó el zorro.

-Buenos días-contestó amablemente el principito que al darse vuelta en dirección a la voz no vio a nadie.

-Si me buscas, aquí estoy-aclaró el zorro- debajo del manzano...

-Pero..., quién eres tú?-preguntó el principito- Eres muy hermoso...



-Soy un zorro-dijo el zorro.

-Acércate..., ven a jugar conmigo-propuso el principito- Estoy tan triste!...

-Jugar contigo? No..., no puedo-dijo el zorro- Aún no estoy domesticado.

-Ah! Perdón-se excusó el principito.

Interrogó, luego de meditar un instante:

-Has dicho "domesticar"? Qué significa "domesticar"?

-Tú no eres de aquí-afirmó el zorro- Puedes decirme qué es lo que buscas?

-Busco a los hombres-respondió el principito- Dime, qué significa "domesticar"?

-Los hombres-intentó explicar el zorro- poseen fusiles y cazan. Eso es bien molesto. Crian también gallinas; es su único interés. Tú buscas gallinas, verdad?

-No-dijo el principito- Busco amigos. Qué significa "domesticar"?

-Ah!..., es una cosa muy olvidada-respondió el zorro- Significa "crear lazos".

-Crear lazos?-preguntó el principito.

-Así es-confirmó el zorro- Tú para mí, no eres más que un jovencito semejante a cien mil muchachitos. Además, no te necesito. Tampoco tú a mí. No soy para tí más que un zorro parecido a cien mil zorros. En cambio, si me domesticas..., sentiremos necesidad uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para tí único en el mundo...

-Creo que empiezo a entender-dijo el principito- Hay una flor... Creo que me ha domesticado.

-Es probable-contestó el zorro- En este planeta, en la Tierra, pueden ocurrir todo tipo de cosas...!

-Oh! No es en la Tierra-se apresuró a decir el principito.

El zorro se quedó no menos que intrigado.

-Acaso en otro planeta?

-Sí.

-Puedes decirme si hay cazadores en ese planeta?

-Oh, no! No los hay.

-Me está resultando muy interesante, Hay gallinas?

-No.

-No existe nada que sea perfecto-dijo el zorro suspirando.

Luego prosiguió:

-Mi vida es algo aburrida. Cazo gallinas y los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen como también los hombres se parecen entre sí. Francamente me aburro un poco. Estoy seguro que..., si me domesticas mi vida se verá envuelta por un gran sol. Podré conocer un ruido de pasos que será bien diferente a todos los demás. Los otros pasos, me hacen correr y esconder bajo la tierra. Pero el tuyo sin embargo, me llamará fuera de la madriguera, como una música. Mira! Puedes ver allá a lo lejos los campos de trigo? Yo no como pan, por lo que para mí el trigo es inútil. Los campos de trigo nada me recuerdan. Es triste! Pero tú tienes cabellos de color oro. Cuando me hayas por fin domesticado, el trigo dorado me recordará a ti. Y amaré el sonido del viento en el trigo...

El zorro en silencio, miró por un gran rato al principito.

-Por favor... domestícame!-suplicó.

-Lo haría, pero... no dispongo de mucho tiempo-contestó el principito. Quisiera encontrar amigos y conocer muchas cosas.

-Sabes...? Sólo se conocen las cosas que se domestican-afirmó el zorro. Los hombres carecen ya de tiempo. Compran a los mercaderes cosas ya hechas. Y... como no existen mercaderes de amigos, es muy simple, los hombres ya no tienen amigos. Si realmente deseas un amigo, domestícame!

-Y... qué es lo que debo hacer?-preguntó el principito.

-Debes tener suficiente paciencia-respondió el zorro- En un principio, te sentarás a cierta distancia, algo lejos de mi sobre la hierba. Yo te miraré de reojo y tú no dirás nada. La palabra suele ser fuente de malentendidos. Cada día podrás sentarte un poco más cerca.

Al otro día el principito volvió:

-Lo mejor es venir siempre a la misma hora-dijo el zorro- Si sé que vienes a las cuatro de la tarde, comenzaré a estar feliz desde las tres. A medida que se acerque la hora más feliz me sentiré. A las cuatro estaré agitado e inquieto; comenzaré a descubrir el precio de la felicidad! En cambio, si vienes a distintas horas, no sabré nunca en qué momento preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.

-Qué son los ritos?-preguntó el principito.

-Se trata también de algo bastante olvidado-contestó el zorro- Es aquéllo que hace que un día se diferencie de los demás, una hora de las otras horas. Te daré un ejemplo. Entre los cazadores hay un rito. Todos los jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Para mí el jueves es un maravilloso día, ya que paseo hasta la viña. Si los cazadores no tuvieran un día fijo para su baile, todos los días serían iguales y yo no tendría vacaciones.

Fue así como el principito domesticó al zorro. Pero al acercarse la hora de la partida:

-Ah!-dijo el zorro- Voy a llorar.

-No es mi culpa-repuso el principito- Tú quisiste que te domesticara, no fue mi intención hacerte daño...

-Sí, yo quise que me domesticaras-dijo el zorro.

-Pero dices que llorarás!

-Sí-confirmó el zorro.

-Ganas algo entonces?-preguntó el principito.

-Gano-aseguró el zorro- por el color del trigo.

Luego sugirió al principito:

-Vuelve y observa una vez más el jardín de rosas. Ahora comprenderás que tu rosa es única en el mundo. Cuando vuelvas para decirme adiós, yo te regalaré un secreto.

Se dirigió el principito nuevamente a la rosas:

-En absoluto os parecéis a mi rosa. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie. Así era mi zorro antes, semejante a cien mil otros. Al hacerlo mi amigo, ahora es único en el mundo.

Las rosas se mostraron ciertamente molestas.

-Sois bellas, pero aún estáis vacías-agregó todavía- Nadie puede morir por vosotras. Es probable que una persona común crea que mi rosa se os parece. Ella siendo sólo una, es sin duda más importante que todas vosotras, pues es ella la rosa a quien he regado, a quien he puesto bajo un globo; es la rosa que abrigué con el biombo. Ella es la rosa cuyas orugas maté (excepto unas pocas que se hicieron mariposas). Ella es a quien escuché quejarse, alabarse y aún algunas veces, callarse. Ella es mi rosa...

Regresó hacia donde estaba el zorro:

-Adiós-dijo.

-Adiós-dijo el zorro- Mi secreto es muy simple: no se ve bien sino con el corazón; lo esencial es invisible a los ojos.

-Lo esencial es invisible a los ojos-repitió el principito a fin de acordarse.

-El tiempo que dedicaste por tu rosa, es lo que hace que ella sea tan importante para ti.

-El tiempo que dediqué por mi rosa...-repitió el principito para no olvidar.

-Los hombres ya no recuerdan esta verdad-dijo el zorro- En cambio tú, por favor... no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...
-Soy responsable de mi rosa...-dijo en voz alta el principito a fin de recordar...

viernes, 1 de junio de 2012

La ilusion del poseer


El ego se identifica con lo que se tiene, pero la satisfacción que se obtiene es relativamente efímera y de corta duración. Oculto dentro de él permanece un sentimiento profundo de insatisfacción, de "no tener suficiente", de estar incompleto. "Todavía no tengo suficiente", dice el ego queriendo decir realmente, "Todavía no soy suficiente".



Las formas de pensamiento de mi y mío, más que, quiero, necesito, preciso tener y no es suficiente, no se relacionan con el contenido sino con la estructura del ego. El contenido es intercambiable. Mientras no se reconozca la existencia de esas formas de pensamiento y permanezcan en el inconsciente, estamos sujetos a creer en ellas; estamos condenados a manifestar esos pensamientos inconscientes, condenados a buscar sin encontrar, porque cuando operan esas formas de pensamiento no hay nada que pueda satisfacernos, ninguna posesión, ningún lugar, ninguna persona ni ninguna condición. Independientemente de lo que tengamos u obtengamos, no podremos ser felices. Siempre estaremos buscando algo que prometa una mayor realización, que encierre la promesa de completar el ser incompleto y de llenar esa sensación de carencia que llevamos dentro.



LA IDENTIFICACIÓN CON EL CUERPO

Aparte de la identificación con los objetos, otra forma primordial de identificación es con mi cuerpo. Ante todo, el cuerpo es masculino o femenino, de manera que el sentido de ser hombre o mujer absorbe buena parte del sentido del ser de la mayoría de las personas. El género se convierte en identidad. La identificación con el género se promueve desde los primeros años de vida y obliga a asumir un papel y a amoldarse a unos patrones condicionados de comportamiento que inciden en todos los aspectos de la vida y no solamente en la sexualidad. Es un papel en el cual quedan atrapadas totalmente muchas personas, generalmente en mayor medida en las sociedades tradicionales que en la cultura occidental, donde la identificación con el género comienza a disminuir ligeramente. En algunas culturas tradicionales, el peor destino para una mujer es ser soltera o infértil, y lo peor para un hombre es carecer de potencia sexual y no poder producir hijos. La realización en la vida es sinónimo de la realización de la identidad de género.



En Occidente, la apariencia física del cuerpo contribuye en gran medida a nuestro sentido de lo que creemos ser: su vigor o debilidad, su belleza o fealdad en comparación con los demás. Muchas personas consideran que su valor es proporcional a su vigor físico, su apariencia, su estado físico y su belleza externa. Muchas sienten que valen menos porque consideran que su cuerpo es feo o imperfecto.



En algunos casos, la imagen mental o el concepto de "mi cuerpo" es una distorsión completa de la realidad. Una mujer joven, sintiéndose pasada de peso, puede matarse de hambre cuando en realidad es delgada. Ha llegado a un punto en que ya no puede ver su cuerpo, lo único que "ve" es el concepto mental de su cuerpo, el cual le dice, "soy gorda", o "engordaré". En la raíz de esta condición está la identificación con la mente. Ahora que las personas se identifican más con su mente, intensificando la disfunción egotista, ha habido un aumento considerable en la incidencia de la anorexia. La víctima podría comenzar a sanar si pudiera mirar su cuerpo sin la interferencia de sus juicios mentales, o si pudiera al menos reconocer esos juicios por lo que son en lugar de creer en ellos o, mejor aún, si pudiera sentir su cuerpo desde adentro.



Quienes se identifican con su físico, su vigor o sus habilidades, sufren cuando esos atributos comienzan a desaparecer, lo cual es inevitable, por supuesto. Como su misma identidad se apoyaba en ellos, se ven abocados a la destrucción. Las personas, bien sean bellas o feas, derivan del cuerpo buena parte de su identidad, sea ésta positiva o negativa. Dicho más exactamente, derivan su identidad del pensamiento del yo que asignan erróneamente a la imagen o el concepto de su cuerpo, el cual no es más que una forma física que comparte la suerte de todas las formas: la transitoriedad y, finalmente, el deterioro.



Equiparar con el "yo" al cuerpo físico percibido por los sentidos, el cual está destinado a envejecer, marchitarse y morir, siempre genera sufrimiento tarde o temprano. Abstenerse de identificarse con el cuerpo no implica descuidarlo, despreciarlo o dejar de interesarse por él. Si es fuerte, bello y vigoroso, podemos disfrutar y apreciar esos atributos, mientras duren. También podemos mejorar la condición del cuerpo mediante el ejercicio y una buena alimentación. Cuando no equiparamos el cuerpo con la esencia de lo que somos, cuando la belleza desaparece, el vigor disminuye o no podemos valernos por nosotros mismos, nuestro sentido de valía o de identidad no sufre de ninguna manera. En realidad, cuando el cuerpo comienza a debilitarse la luz de la conciencia puede brillar más fácilmente a través del desvanecimiento de la forma.



No son solamente las personas que poseen cuerpos hermosos o casi perfectos quienes tienen mayor probabilidad de equipararlo con su ser. Podemos identificarnos fácilmente también con un cuerpo "problemático" y convertir la imperfección, la enfermedad o la invalidez en nuestra propia identidad. Entonces comenzamos a proyectarnos como "víctimas" de tal o cual enfermedad o invalidez crónica. Nos rodeamos de la atención de los médicos y de otras personas que confirman constantemente nuestra identidad conceptual de víctimas o pacientes. Entonces nos aferramos inconscientemente a la enfermedad porque se ha convertido en el aspecto más importante de la noción del ser. Se ha convertido en otra forma mental con la cual se puede identificar el ego.



Cuando el ego encuentra una identidad, no se desprende de ella. Es sorprendente, pero no infrecuente, que al buscar una identidad más fuerte, el ego opte por crear enfermedades a fin de fortalecerse a través de ellas.

Soy o no soy


LA ILUSIÓN DEL SER

La palabra "yo" encierra a la vez el mayor error y la verdad más profunda, dependiendo de la forma como se utilice. En su uso convencional, no solamente es una de las palabras utilizadas más frecuentemente en el lenguaje (junto con otras afines como: "mío" y "mi"), sino también una de las más engañosas. Según la
 utilizamos en la cotidianidad, la palabra "yo" encierra el error primordial, una percepción equivocada de lo que somos, un falso sentido de identidad. Ese es el ego. Ese sentido ilusorio del ser es lo que Albert Einstein, con su percepción profunda no solamente de la realidad del espacio y el tiempo sino de la naturaleza humana, denominó "ilusión óptica de la conciencia". Esa ilusión del ser se convierte entonces en la base de todas las demás interpretaciones o, mejor aún, nociones erradas de la realidad, de todos los procesos de pensamiento, las interacciones y las relaciones. La realidad se convierte en un reflejo de la ilusión original.

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