Cada uno de nosotros ha tenido resentimientos, pero la
mayoría de nosotros jamás se ha detenido a analizar sus resentimientos. Hemos
gastado muchísimo tiempo en examinar los daños que nos han hecho los demás; nos
hemos enojado con esas personas y hasta quizás hayamos dedicado un tiempo para
pensar como desquitarnos. Pero no hemos ido más lejos. Nunca hemos tratado,
realmente, de examinar nuestros resentimientos ni lo que los ocasionó, ni
tampoco hemos pensado en como deshacernos de ellos. La mayoría de nosotros
adoramos nuestros resentimientos y hasta los alimentamos.
Ahora que has decidido deshacerte de tu manera de pensar
deteriorada e inservible, que obstaculiza tu relación con tú Poder Superior, te
darás cuanta que tanto tus resentimientos como tú enojo tiene que irse.
La naturaleza del
resentimiento.
El resentimiento es destructivo cuando significa que
persistentemente volvemos a sentir el viejo dolor, nuestro enojo, sufrimiento e
indignación del pasado, al volver a vivir nuestros recuerdos de ese incidente
que ocasionó el dolor.
Es necesario entender que el resentimiento puede ser un
sentimiento natural, así como un proceso natural. Cada uno de nosotros tiene
algún resentimiento. De hecho, en algunas ocasiones donde el resentimiento toma
la forma de indignación justa, puede jugar un papel útil. Por un lado este tipo
de resentimiento nos puede forzar a actuar.
Imagínate que vives en un vecindario un poco deteriorado y
que a tú casa le hace falta pintura, al igual que a todas las demás. Entonces
no te molesta la pintura carcomida y la apariencia deteriorad de tu casa; ni a
tus vecinos tampoco. Ahora supón que un nuevo individuo se muda enfrente de tu
casa y a los pocos días pinta su casa. Ahora su casa tiene mejor aspecto que la
tuya. Resientes eso, por lo que pintas tu casa y además comparas una puerta
nueva. Ahora tu vecino se resiente porque tú casa se ve más bonita que la de
el, por lo que coloca un jardín. Este tipo de resentimiento puede ser útil, ya
que provoca una especie de competencia constructiva. Pero lo que ocurre más a
menudo, es que nuestro resentimiento sea usado negativamente, para empeorar las
cosas o causar más dolor.
Supongamos que en la misma cuadra del vecindario vivan una
pareja, que en vez de unirse al resto y remodelar su casa, dejan que se mantenga
igual de desgastada. Conforme van mejorando las casas de la cuadra, ellos
comienzan a enojarse con sus vecinos, y dejan que su casa se vea peor y pero en
comparación. Al poco tiempo su casa es la vergüenza del vecindario, y sienten
enorme resentimiento con sus vecinos.
Muchos de nosotros vamos más allá todavía. Tomamos un
incidente doloroso y lo volvemos a repetir dentro de nuestras mentes, una y
otra vez, durante horas, días, meses y años. Sentimos dolor una segunda vez,
una tercera vez y quizás hasta miles de veces… Nos decimos: “No se por qué salí
lastimado. Yo no estaba haciendo nada. De pronto alguien se me acercó y me
lastimó”. Y luego podemos repetir todo el evento para poder sentir el dolor de
nuevo y hasta peor. Las estupidez de esto es que mientras que es posible que
alguien nos haya lastimado originalmente, ahora somos nosotros los que seguimos
lastimándonos cada vez que repetimos el incidente dentro de nuestras mentes.
Por si fuera poco, lo que la mayoría de nosotros hace, sin
darnos cuenta, es cambiar lo que ocurrió cada vez que revivimos el evento.
Eventualmente, al revivir el incidente, lo hemos cambiado tanto que apenas se
parece a lo que ocurrió en realidad. Este tipo de resentimiento se asemeja a un
boomerang. Es por ese motivo que puede ser algo tan terrible y destructivo. Al
estar resentido con alguien durante algún tiempo, tarde o temprano estarás
resentido con tu propia posición en la vida, y luego estarás resentido contigo
mismo por haberte dejado estar en esa posición.
Una de las peores cosas que sucede con el resentimiento es
que cuando te encuentras ocupado resintiendo a algo o a alguien, en ese momento
esa persona o ese algo están controlando tu voluntad y tú vida, lo cual no deja
espacio para que el Poder Superior a ti, te dirija. Tú Poder Superior no puede
dirigir una mente que está siendo controlada por resentimientos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario