domingo, 10 de junio de 2012

Resentimientos


            Cada uno de nosotros ha tenido resentimientos, pero la mayoría de nosotros jamás se ha detenido a analizar sus resentimientos. Hemos gastado muchísimo tiempo en examinar los daños que nos han hecho los demás; nos hemos enojado con esas personas y hasta quizás hayamos dedicado un tiempo para pensar como desquitarnos. Pero no hemos ido más lejos. Nunca hemos tratado, realmente, de examinar nuestros resentimientos ni lo que los ocasionó, ni tampoco hemos pensado en como deshacernos de ellos. La mayoría de nosotros adoramos nuestros resentimientos y hasta los alimentamos.

        Ahora que has decidido deshacerte de tu manera de pensar deteriorada e inservible, que obstaculiza tu relación con tú Poder Superior, te darás cuanta que tanto tus resentimientos como tú enojo tiene que irse.

La naturaleza del resentimiento.

        El resentimiento es destructivo cuando significa que persistentemente volvemos a sentir el viejo dolor, nuestro enojo, sufrimiento e indignación del pasado, al volver a vivir nuestros recuerdos de ese incidente que ocasionó el dolor.

        Es necesario entender que el resentimiento puede ser un sentimiento natural, así como un proceso natural. Cada uno de nosotros tiene algún resentimiento. De hecho, en algunas ocasiones donde el resentimiento toma la forma de indignación justa, puede jugar un papel útil. Por un lado este tipo de resentimiento nos puede forzar a actuar.

        Imagínate que vives en un vecindario un poco deteriorado y que a tú casa le hace falta pintura, al igual que a todas las demás. Entonces no te molesta la pintura carcomida y la apariencia deteriorad de tu casa; ni a tus vecinos tampoco. Ahora supón que un nuevo individuo se muda enfrente de tu casa y a los pocos días pinta su casa. Ahora su casa tiene mejor aspecto que la tuya. Resientes eso, por lo que pintas tu casa y además comparas una puerta nueva. Ahora tu vecino se resiente porque tú casa se ve más bonita que la de el, por lo que coloca un jardín. Este tipo de resentimiento puede ser útil, ya que provoca una especie de competencia constructiva. Pero lo que ocurre más a menudo, es que nuestro resentimiento sea usado negativamente, para empeorar las cosas o causar más dolor.

        Supongamos que en la misma cuadra del vecindario vivan una pareja, que en vez de unirse al resto y remodelar su casa, dejan que se mantenga igual de desgastada. Conforme van mejorando las casas de la cuadra, ellos comienzan a enojarse con sus vecinos, y dejan que su casa se vea peor y pero en comparación. Al poco tiempo su casa es la vergüenza del vecindario, y sienten enorme resentimiento con sus vecinos.

        Muchos de nosotros vamos más allá todavía. Tomamos un incidente doloroso y lo volvemos a repetir dentro de nuestras mentes, una y otra vez, durante horas, días, meses y años. Sentimos dolor una segunda vez, una tercera vez y quizás hasta miles de veces… Nos decimos: “No se por qué salí lastimado. Yo no estaba haciendo nada. De pronto alguien se me acercó y me lastimó”. Y luego podemos repetir todo el evento para poder sentir el dolor de nuevo y hasta peor. Las estupidez de esto es que mientras que es posible que alguien nos haya lastimado originalmente, ahora somos nosotros los que seguimos lastimándonos cada vez que repetimos el incidente dentro de nuestras mentes.

        Por si fuera poco, lo que la mayoría de nosotros hace, sin darnos cuenta, es cambiar lo que ocurrió cada vez que revivimos el evento. Eventualmente, al revivir el incidente, lo hemos cambiado tanto que apenas se parece a lo que ocurrió en realidad. Este tipo de resentimiento se asemeja a un boomerang. Es por ese motivo que puede ser algo tan terrible y destructivo. Al estar resentido con alguien durante algún tiempo, tarde o temprano estarás resentido con tu propia posición en la vida, y luego estarás resentido contigo mismo por haberte dejado estar en esa posición.

        Una de las peores cosas que sucede con el resentimiento es que cuando te encuentras ocupado resintiendo a algo o a alguien, en ese momento esa persona o ese algo están controlando tu voluntad y tú vida, lo cual no deja espacio para que el Poder Superior a ti, te dirija. Tú Poder Superior no puede dirigir una mente que está siendo controlada por resentimientos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores

Colaboradores