miércoles, 28 de noviembre de 2012

Criticame


Si hago algo porque los demás esperan que yo sea de cierta manera y tenga lo que ellos quieren, estaré viviendo mi vida para complacerlos, mientras me pierdo yo.

No hay nada más importante que el que yo sea feliz.

Habrá muchos que dirán: “Eso es ser egoísta. Hay que servir a los demás primero.”

La respuesta es que si yo no me construyo primero, lo que puedo dar son tan solo las migajas de un ser deshilachado.

“La caridad empieza por casa.” Debo aprender a amarme para poder amar a los demás.

Cuando yo me integre, me construya y me fortalezca, podré dar muchísimo y seré de un enorme valor.

Con eso no digo que voy a maltratar o malquerer a los demás. Lo que digo es que en este proceso, habrá momentos en que deba elegir entre complacer a otros o ser leal a mis creencias  y fortalecerme.

En esos casos no tendré ninguna duda: sigo la dirección de mi integridad, mi alegría y mi libertad.

Seré feliz porque  habré encontrado el sentido plena de mi vida.

Así que, critícame mucho, cuestióname siempre y duda constantemente de mí porque aprenderé a ser fuerte, real y humana…. Rocío 28/11/2012

martes, 27 de noviembre de 2012

Cuando el alma llora


¿Alma mía porque vas tan herida?
 deja las pretensiones a un lado
 que amor es amar y no ser amado…
Aprende a dar sin esperar nada.
Aprende que es en la adversidad  que se crece
 y en la escases que se llega a valorar la abundancia.
Aprende a vivir contigo 
porque si no lo haces
 no podrás vivir con otros.
Aprenderás...
 dejaras de mojar la tierra de tristeza
 cuando aprendas a mirar el cielo
 y esperar la lluvia de la gracia
 para que todo florezca.
 Nada depende de ti.
Aprende alma mía, aprende...
 porque no llegaras a lo eterno
 por estar atada a lo que muere…

Rocio
27/11/2012

domingo, 25 de noviembre de 2012

Rubaiyat

Cuando vaciles bajo el peso del dolor, y estén ya secas las fuentes de tu llanto, piensa en el césped que brilla tras la lluvia;
cuando el resplandor del día te exaspere, y llegues a desear que una noche sin aurora se abata sobre el mundo, piensa en el despertar de un niño.


Olvida que deberías haber sido recompensado ayer y no lo fuiste. ¡Qué importa, sé feliz! No eches de menos ninguna cosa ni esperes nada tampoco. Lo que ha de suceder, escrito está en el libro que hojea, al azar, el viento de la eternidad.


Omar Khayyam

domingo, 18 de noviembre de 2012

Brevedad.

Arte y Fotografía: Carlos Duran.
Titulo: El Loco.
He nacido hoy de madrugada
viví mi niñez esta mañana
y sobre el mediodía
ya transitaba mi adolescencia.
Y no es que me asuste
que el tiempo se me pase tan deprisa.
Sólo me inquieta un poco pensar
que tal vez mañana
yo sea
demasiado viejo
para hacer lo que he dejado pendiente.
Jorge Bucay

sábado, 17 de noviembre de 2012

Sonata con dolores

Foto: Carlos Duran


Cada vez resurrecto
entrando en agonía y alegría,
muriendo de una vez
y no muriendo,
así es, es así y es otra vez así.

El golpe que te dieron
lo repartiste alrededor de tu alma,
lo dejaste caer de ropa en ropa
manchando los vestuarios
con huellas digitales
de los dolores que te destinaron
y que a ti sólo te pertenecían.

Ay, mientras tú caías
en la grieta terrible,
la boca que buscabas
para vivir y compartir tus besos
allí cayó contigo, con tu sombra
en la abertura destinada a ti.

Porque, por qué, por qué te destinaste
corona y compañía en el suplicio,
por qué se atribuyó la flor azul,
la participación de tu quebranto?

Y un día de dolores como espadas
se repartió desde tu propia herida?
Sí, sobrevives. Sí, sobrevivimos
en lo imborrable, haciendo
de muchas vidas una cicatriz,
de tanta hoguera una ceniza amarga,
y de tantas campanas
un latido, un sonido bajo el mar.
Pablo Neruda

jueves, 15 de noviembre de 2012

ILUMINAR


Faltaba luz…
todo seguía normal
en la intensidad y el misterio.
Encendí la luz
y note los rincones ocultos
el descuido y el olvido.
La luz me dio además la forma y color
Ahora puedo ver.
Puedo limpiar…
Pudo reparar…
En la luz, creceré.
Rocío 
15/11/12

domingo, 11 de noviembre de 2012

La vida es inseguridad



La vida es inseguridad. A cada momento se dirige hacia una inseguridad mayor. Es un apostar. Uno nunca sabe lo que va a suceder. Y es hermoso que uno nunca lo sepa. Si fuera predecible, no valdría la pena vivir la vida. Si todo fuera como te gustaría que fuese y si todo fuera una certeza, no serías un hombre, serías una máquina. Sólo existen certezas y seguridades para las máquinas. La vida en sí misma es un lienzo en blanco, se convierte en cualquier cosa que tú pintes en él. Puedes pintar infelicidad, puedes pintar felicidad. Esta libertad es tu gloria..........
Osho

viernes, 9 de noviembre de 2012

Sueño


Tienes sueño dijo él, y ella soñó: “Tengo sueño”
Allí como un árbol que cae en tierra cerró los ojos y se durmió.
Al fondo se escuchaban voces pero no las oía y en su mente la idea danzaba,
“Tengo sueño”…y ¿los sueños donde están?
Se quedo quieta un instante sin saber que soñar,
tener sueño es querer dormir
y dormir es soñar con lo intangible
que a veces se revela ante aquello que se llega a tener pero no se alcanza.
Quieta,…inmóvil,…
sin embargo la quietud no la envuelve, ni la paz la abraza.
Tiene miedo… ¿Como pueden herirla si nadie puede alcanzarla?

Rocio
09/11/2012

jueves, 8 de noviembre de 2012

Estoy aprendiendo...



Estoy aprendiendo a aceptar a las personas, aun cuando ellas me decepcionan, cuando huyen del ideal que tengo para ellas, cuando me hieren con palabras ásperas o acciones impensadas.


Es difícil aceptar las personas como ellas son, sin que sean como deseamos que ellas sean.
Es difícil, muy difícil, pero estoy aprendiendo.

Estoy aprendiendo a amar.
Estoy aprendiendo a escuchar. Escuchar con los ojos y oídos.
A escuchar con el alma y con todos los sentidos.
Escuchar lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos, las manos inquietas.
Escuchar el mensaje que se esconde por entre las palabras vanas, superficiales.
Descubrir la angustia disfrazada, La inseguridad mascarada, la soledad encubierta.

Penetrar la sonrisa fingida, la alegría simulada, la vanagloria exagerada.
Descubrir el dolor de cada corazón.
Poco a poco, estoy aprendiendo a amar.
Estoy aprendiendo a perdonar. Pues el amor perdona, quita los rencores, y cura las heridas que la incomprensión e insensibilidad lo lastimaron.

El amor no alimenta resentimientos con pensamientos dolorosos.
No cultiva ofensas con lástimas y auto conmiseración. El amor perdona, olvida, extingue todos los esquicios de dolor en el corazón.

Poco a poco...
Estoy aprendiendo a perdonar.
Estoy aprendiendo a descubrir el valor que se encuentra dentro de cada vida, de todas las vidas.
Valor soterrado por el rechazo, por la falta de comprensión.
Cariño y aceptación, por las experiencias desagradables vividas a lo largo de los años.
Estoy aprendiendo a ver, en las personas su alma, y las posibilidades que Dios les dio.

Estoy aprendiendo,
¡Pero cómo es de lento el aprendizaje!,
¡Cómo es difícil amar, amar como Dios ama!
Todavía, tropezando, errando, estoy aprendiendo...
Aprendiendo a no ver solamente... mis propios dolores, mis intereses, mi ambición, mi orgullo, cuando estos impiden el bienestar y la felicidad de alguien!

¡¡Cómo es difícil amar, pero estoy aprendiendo!!

miércoles, 7 de noviembre de 2012

LLUVIA


 

No siempre la lluvia trae agua cristalina

a veces, inunda tristeza que ahoga secretos

a veces, derrama suaves ganas de llorar

 

a veces, acompaña una nostalgia insobornable

a veces, corre fuertes impulsos de lugar

a veces, replantea una transparencia histórica

a veces, acuna deseos de poder callar.

 

No siempre la lluvia denuncia linda imagen

a veces, transporta confusión detrás de la ventana

a veces, sumerge lágrimas frágiles de contención

a veces, cuestiona una honestidad desbordada

a veces, milita prudencia que protege ansiedades

a veces, extraña un azar lejano y leal

a veces, desplaza los ejes de la verdad.

 

Es necesario que llueva siempre.

Es insoportable que llueva a veces.

 

Hoy llueve y es necesario

mi corazón se abrigó en mi cama

escapando de sensaciones que lo debilitan

mientras mi alma concibe escribir

como única opción para detener la lluvia.

 

Hoy llueve y es también insoportable

pero afortunadamente la noche inminente

aliada y cómplice de toda realidad

se tragará las gotas y volveré a respirar.

 

Laura G. Miranda
 
 
 

lunes, 5 de noviembre de 2012

¿Amor, que es?


 

http://www.youtube.com/watch?v=vHakox6Z4JU&feature=fvwberel

Una vez un monje observaba como otro monje trataba de rescatar a un alacrán que había caído en un estanque lleno de agua. Sin ninguna ayuda, el alacrán moriría ahogado. Pero cuando el monje lo tomó con sus manos para salvarlo, el alacrán le insertó su venenoso aguijón. El monje reaccionó y el alacrán volvió a caer en el agua. El monje, sin hacer caso a su dolor, lleno de compasión volvió a extender la mano. La alimaña volvió a insertar veneno en las benévolas manos del monje. El observador intervino diciendo: “Déjalo morir, te seguirá picando”. El monje herido contestó: “No, la esencia de alacrán es picar, mi esencia como ser humano es ser compasivo y amar”.


         Pero ¿Que es el amor? ¿Es una emoción, actitud o apego? ¿Es una virtud que se aquilata o se recibe por inspiración divina? ¿Es un mecanismo que regula las relaciones humanas? ¿Es el estado evolutivo más óptimo de nuestro instinto de supervivencia? ¿Es un proceso cerebral que regula nuestras emociones? ¿Es un estado neurológico en que estamos programados? ¿Es una opción? ¿Es una vocación?

El amor es uno de los conceptos más difíciles de definir. Los griegos lo dividían en tres categorías: eros, filia y ágape. El eros es el amor sexual y erótico; el filia es el amor de familia y el ágape es el amor benevolente que llega al grado del sacrificio. Incluso se ha personificado.
En la mitología griega, Afrodita, la diosa “surgida de la espuma del mar”) representa al amor y la belleza. Según los griegos, sus poderes son inmensos: protege a los esposos y fecunda los hogares. El amor ha sido interpretado de mil maneras a través de la historia. Las perspectivas más fundamentales ha sido:

 (1) la teológica: somos llamados al amor;

 (2) la psicológica: estamos neurológicamente programados para amar y   

 (3) la existencialista: el amor es una opción inteligente que requiere disciplina y método.


(1) La perspectiva teológica emerge de las religiones. En el cristianismo, el Papa Benedicto XVI escribió su primera encíclica con el título «Dios es amor». En ella expresa que un ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios que es amor, es capaz de practicar el amor, de darse a Dios y a otros. San Agustín expresó: “Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor”.

San Pablo escribió: «El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta». 1 Corintios 13: 4-7.

San Juan dice: “Queridos míos, amémonos los unos a los otros, porque el amor procede de Dios, y el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor». (1Jn. 4.7).

Por otro lado, el amor abarca la visión islámica de la vida como una hermandad universal que se aplica a todos los que mantienen la fe. No existen referencias directas que afirmen que Dios es amor, pero entre los 99 nombres de Dios (Allá), existen referencias a Dios como el «pleno de amorosa amabilidad». Todos los que tengan fe tendrán el amor de Dios

(2) La psicología también habla del amor en cuanto comportamiento o proceso mental. En su libro “Rewire your brain for love”, la neuropsicóloga Marsha Lucas señala que amar es el retorno al estado de conciencia mediante prácticas de meditación que armonizan los procesos químicos cerebrales y causan bienestar. Hay psicólogos que han encontrado correlaciones importantes entre los niveles de hormonas como la serotonina, la dopamina y la oxitócica y los estados amorosos (atracción sexual, enamoramiento y amor estable).


(3) El amor es un método. Se opta por amar. Se necesita disciplina para amar. Esta línea de pensamiento está representada por Erick Fromm. Así pues, recomienda proceder ante el amor de la misma forma que lo haríamos para aprender cualquier otro arte, como la música, la pintura, la carpintería o la medicina. El amor es un arte y, como tal, una acción voluntaria que se emprende y se aprende, no una pasión que se impone contra la voluntad de quien lo vive. El amor es, así, decisión, elección y actitud.

Según Fromm, la mayoría de la gente identifica el amor con una sensación placentera. Él considera, en cambio, que es un arte, y que, en consecuencia, requiere esfuerzo y conocimiento. Es conocido el poema de la madre Teresa de Calcuta que señala que para amar se necesita un método. Ella dice:

“Las personas son irrazonables, inconsecuentes y egoístas, ámalas de todos modos. Si haces el bien, te acusarán de tener oscuros motivos egoístas, haz el bien de todos modos. Si tienes éxito y te ganas amigos falsos y enemigos verdaderos, lucha de todos modos. El bien que hagas hoy será olvidado mañana, haz el bien de todos modos. La sinceridad y la franqueza te hacen vulnerable, se sincero y franco de todos modos. Lo que has tardado años en construir puede ser destruido en una noche, construye de todos modos. Alguien que necesita ayuda de verdad puede atacarte si lo ayudas, ayúdale de todos modos. Da al mundo lo mejor que tienes y te golpearán a pesar de ello, da al mundo lo mejor que tienes de todos modos. Así es que, optar por el amor implica un método.


Terminamos con una historia:

Un niño y su padre estaban caminando en las montañas, de repente el hijo se cayó y lastimándose gritó: ¡Ahhhh! Para su sorpresa, oyó una voz repitiendo, en algún lugar de la montaña: ¡Ahhhh! Con curiosidad, el niño gritó: ¿Quién eres tú? Recibió de respuesta: ¿Quién eres tú? Enojado con la respuesta, gritó: “Cobarde.” Recibió de respuesta: “Cobarde. “Miró a su padre y le preguntó: ¿Qué sucede? El padre sonrió y dijo: “Hijo mío, presta atención.” Y entonces el padre gritó a la montaña: “Te admiro.” La voz respondió: “Te admiro.” De nuevo el hombre gritó: “Te amo.” La voz respondió: “Te amo”. El niño estaba asombrado, pero no entendía. El padre le explicó: “La gente lo llama “eco”, pero en realidad es la vida. Te devuelve lo que dices o haces.


Nuestra vida es reflejo de nuestras acciones. Si deseas más amor en el mundo, crea más amor a tu alrededor. Y para crear más amor necesitas no sólo una buena intención. Necesitas optar por el amor, con una disciplina y un método.

Solo tienes que aprender a amar

Dios es amor y el amor es la razón más poderosa para el servicio.

A amar se aprende amando…

http://www.youtube.com/watch?v=GfBEmMzhu4M

 

sábado, 3 de noviembre de 2012

LAS TRAMPAS DEL EGO EN LAS RELACIONES.




 Cuando dos personas interactúan, entran en juego dos personalidades, dos egos, con sus respectivas experiencias acumuladas incluso desde el momento en que fueron concebidos, y sus particulares maneras de asimilar, interpretar e integrar estas experiencias. Por eso ante un hecho que a una a persona no le mueve nada internamente, otra se puede sentir ofendida y/o atacada. Esta dinámica se puede observar de manera continua en las relaciones cuando uno no entiende la reacción del otro, y viceversa. 
Contrario a lo que se piensa, el ego no se manifiesta sólo a través de una actitud de superioridad o una exacerbada autoestima, sino que “ego” es todo pensamiento, creencia limitante, o emoción, que te aleja de tu libertad interior. Y “libertad” no es sólo disponer del espacio vital que necesitamos para respirar, el concepto de libertad va mucho más allá. Libertad es poder ser tú mismo. Si te detienes un momento, quizá observes en ti mismo o a tu alrededor, que puede haber cierta tendencia a culpar a los demás de la sensación de agobio o falta de libertad que una persona experimenta. Pero lo que te hará sentirte libre, es tomar consciencia de que el único carcelero eres tú mismo, y los barrotes de cada celda, son los miedos, las preocupaciones, las inseguridades, etc. Y cuanto más grandes sean estos, más gruesos son los barrotes, y de ello depende que puedas ver a través de ellos, o que tengas la sensación de estar completamente encerrado. 
Veamos algunos ejemplos: Si crees que eres inferior a otra persona, esa creencia proviene del ego, porque ese pensamiento te impide expandir tu verdadero potencial, puesto que pones los límites a éste desde el momento en que te comparas. Algunas personas no se comparan con nadie en particular, sino que lo hacen con su propia imagen de lo que deberían ser, y su creencia de inferioridad les dice que no son como debieran. Y esta creencia de inferioridad les lleva a tener determinado tipo de relaciones.
 Si crees que debes actuar con rabia para defenderte, ese pensamiento también proviene del ego, porque en el fondo crees que para que no abusen de ti tienes que estar a la defensiva, porque quizá es el único modo que conoces para poner límites, cuando éstos, deben nacer de la seguridad y la confianza que habita en tu interior.  
Quizá en un pasado abusaron de ti, te engañaron, o te sentiste rechazado, y temes que eso se vuelva a repetir, y por eso recurres a la rabia, a los celos, a la desconfianza, al miedo, o a todo un abanico posible de emociones que se repiten de forma recurrente sin saber por qué. Esas emociones son el mecanismo de defensa de tu ego porque éste cree que así evitarás volver a atravesar el mismo tipo de experiencia dolorosa. Lo que ocurre es que estos mecanismos pueden convertirse en una trampa, pueden convertirse en tu propia cárcel, porque desde el momento en que los utilizas te niegas a ti mismo la posibilidad de que las cosas puedan ser de otra manera, y esto repercute en ti y en tus relaciones.
 Hay personas que nunca se permiten enfadarse o expresar su rabia porque si no se sienten culpables; esto también es actuar desde el ego, porque hay culpa, hay miedo, y una creencia en su interior que le dice que si expresa lo que siente, no es buena, o no le van a querer. De la misma forma, quien tiene tendencia a defenderse con rabia sin ningún tipo de pudor, no se permite estar en un estado de armonía, y atrae situaciones de agresión a su vida, porque está vibrando continuamente en esa frecuencia de rabia.
Hay quien no toma contacto con su dolor, quien no se permite experimentar tristeza, y en lugar de indagar en lo que ocurre en su interior, se coloca la coraza y lo expresa a través del enfado, la rabia o el orgullo. Y en el extremo opuesto está quien por no expresar su enfado cae en una profunda tristeza, que en ocasiones llega hasta la depresión, por no haber expresado a tiempo su opinión, y se convierte en enfado reprimido, con los demás y/o consigo mismo.  Todos estos estados provienen de historias sin resolver y hacen más difícil el libre fluir en las relaciones.
 En éstas, es importante que cada miembro se conozca a si mismo, para reconocer y ver venir, aquellos aspectos en los que su ego puede interferir, y al ser conscientes de ello, poder dar el giro para relacionarse desde el amor, que es el que une, en vez de desde el ego, que es quien separa. Pero tampoco es cuestión de rechazar el ego, pues hay que honrarle y darle las gracias cada vez que le veamos aparecer, puesto que es una herramienta muy importante para crecer, pues observando cómo actúa, podemos hacernos conscientes de muchas cosas; la cuestión entonces es, identificarle y aprender a vivir sin que nos condicione. 
Las emociones pueden ser nuestros aliados y no nuestros enemigos, cuando tratamos de aprender de ellas en lugar de dejarnos dominar por ellas.  Eso no significa que no las podamos sentir, ¡claro que sí! Está bien identificarlas, ponerles nombre, saber en qué parte del cuerpo las sentimos, y honrarlas. Prueba a hablar con ellas, diles: ¿Qué me quieres decir? Escúchalas. No las niegues, pues si las niegas saldrán con una fuerza tal que te desbordarán. Tenlas en cuenta. 
No hay emociones buenas ni malas, todas forman parte de nosotros, pero las vivimos de manera más armónica cuando están debidamente aspectadas, en equilibrio, para saber discernir en cada momento si estamos actuando o reaccionando. “Reaccionar” implica pérdida de control sobre lo que haces dejado llevar impulsivamente por las creencias del ego. “Actuar” implica tomar la acción estando conectado con tu centro, implica discernir si lo que haces es desde el corazón o desde el ego, desde el amor o desde el miedo, desde la paz o desde el desasosiego. 
Vivir reaccionando, en el marco de las relaciones, en ocasiones te lleva a decir cosas que en realidad no quieres decir porque en el fondo no las sientes, y por eso, luego viene un sentimiento muy grande de arrepentimiento. Con un poco de suerte, a veces se pide perdón, y otras más desafortunadas, el orgullo hace que te quedes con las ganas de decir “lo siento”.
Dejarse llevar por el orgullo es otra forma de reaccionar, pues no haces lo que en realidad deseas, que es relacionarte desde el corazón, sino que permites que el orgullo se haga dueño de ti. Y la razón por la que esa situación se repite una y otra vez es porque así te sientes menos vulnerable. Olvidaste que tu fortaleza reside en no tener miedo a expresarte con sinceridad, con amor y con respeto. Olvidaste que en el fondo lo que anhelas es relacionarte con el otro sintiendo su profundidad, porque olvidaste que el otro, eres tú mismo. Y al olvidarlo, te desconectas de ti y de la otra persona. Y la única manera de volver a conectarse, es conectar con la inocencia del niño, que no teme a nada, porque en su inocencia está su fortaleza, y desde ahí, mirar con amor cualquier situación y/o persona, y en primer lugar a ti mismo. Al sentir amor por ti mismo, conectas con tu centro, y al conectar contigo ya estás preparado para conectar con el yo profundo del otro, para reconocer al otro por quien “Es”, por su verdadera esencia, y cuando experimentas esto, el orgullo no tiene cabida, y quieres experimentar ese amor, esa conexión, una y otra vez. Porque ese amor que nace dentro de ti, esa inocencia y esa conexión es lo que te hace libre. Y entonces, surge una nueva forma de relacionarte…

CRISTINA CÁCERES. Psicóloga
(Publicado por la revista Espacio Humano, Noviembre, 2011)


jueves, 1 de noviembre de 2012

No puedo cambiar la dirección del viento...


¿Cuándo empieza a importar?
¿Cuándo te das cuenta?
¿Deberíamos cerrar las puertas a lo que se nos ofrece?
¿Al amor?





¿Deberíamos conformarnos?
¿O seguimos buscando?
¿En que momento sientes que una canción cala hondo?
¿Quién te advierte que hay caricias que te roban el aire?
¿Cómo marca tu destino cada semilla en la tierra?
¿Por qué el volar solo, no siempre es tan divertido?




¿Cuándo perderé el miedo a ser atrapada?
¿En qué momento dejó la esperanza de ser inmortal?
¿Cuándo aceptaremos al riesgo como compañero de viaje?
¿Todo lo que hacemos hoy, nos acerca a donde queremos estar mañana?





¿Sabe el amor que el tiempo existe?
¿Y si el destino te diera sólo una oportunidad?
¿La tomarías?
“No puedo cambiar la dirección del viento. Pero sí ajustar mis velas para llegar siempre a mi destino.” James Dean

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