lunes, 7 de julio de 2014

Facil y Dificil


Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica

Difícil es ocupar el corazón de alguien.

Fácil es juzgar los errores de otros

Difícil es reconocer nuestros propios errores.

Fácil es herir a quien nos ama

Difícil es curar esa herida.

Fácil es perdonar a otros

Difícil es pedir perdón.

Fácil es soñar todas las noches

Difícil es luchar por un sueño.

Fácil es exhibir la victoria

Difícil es asumir la derrota con dignidad.

Fácil es orar todas las noches

Difícil es encontrar a Dios en las cosas pequeñas.

Fácil es decir que amamos

Difícil es demostrarlo todos los días.

Fácil es criticar a los demás

Difícil es mejorar uno mismo.

Fácil es pensar en mejorar

Difícil es dejar de pensarlo y realmente hacerlo.

Fácil es recibir

Difícil es dar.

domingo, 29 de junio de 2014

Opinio

“Para la filosofía, la opinión es una proposición donde no se tiene la confianza total sobre la verdad del conocimiento. Esto supone que la opinión admite la posibilidad de error ya que no hay evidencia plena. En este sentido, la opinión se considera como una afirmación con menor evidencia de la verdad que una certeza.
 La opinión, de todas maneras, suele asociarse a los juicios subjetivos. La frase “Este coche tiene cuatro ruedas” no es una opinión ya que puede contrastarse frente a la realidad del coche. En cambio, una frase del tipo “Este es el mejor coche de la actualidad” es una opinión porque depende de lo que el emisor de dichas palabras espere de un coche, de sus conocimientos técnicos y de una serie de cuestiones muy personales. O sea, todo es subjetivo.”

Una Frase como “me reservo mi opinión” no tiene mucho sentido, a menos que sea para influir en el ánimo de quien espera recibir una. ¿Para qué comunicar algo que no quieres compartir? Si tienes una opinión respecto a una situación esto significa que de algún modo te involucra y si la mejor elección para ti es no comunicarlo en tal caso el silencio es la verdaderamente saludable, sin embargo al manifestar que prefieres no decir lo que piensas de algún modo ya está opinando... Rocio



Si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio, mejor no digas nada…





domingo, 15 de junio de 2014

Padre


Como una ola vigorosa
Que golpea el arrecife
Y de pronto se trasforma
En miles de tímidas gotas
Fue el instante en que te vi
Tan frágil…
Tan vulnerable…
Tan irracional…
Yo no quiero ser la roca
que resiste la fuerza
y recibe el baño o la caricia.
Quiero solo contemplar
las gotas suaves, llenas de color
bajo la luz del sol.
Pero soy sin querer ser…
Y por ser soy como soy…
Tu: Mi fuente
Yo: La fuerza.
Rocío Álvarez
19/11/12


jueves, 9 de enero de 2014

Hay diferentes maneras de resolver un mismo problema…


Cuando se está despierto espiritualmente nos damos cuenta que no poseemos todas las respuestas y que aun cuando las estrategias que hemos probado  nos han dada resultado en muestras vidas,  puede que no necesariamente  que sean la respuesta que los demás requieren para su propio despertar espiritual. El crecimiento emocional implica dar espacios en todas nuestras relaciones y darle a los demás las mayor muestras de respeto que cada individuo reclama para si, que no es otro que el derecho de ser reconocidos y aprender por sus propias experiencias. Sin embargo la vida implica cambios y los cambios que dejan mayores frutos son los que resultan de las crisis superadas. Por ello es importante evitar el caer en las rutinas y la repetición.

En cualquier momento en que nos demos cuenta de que no nos sentimos bien, que actuamos mecánicamente, en cuanto advertimos que no estamos “en nuestro centro”, podemos dedicar apenas un momento a pronunciar mentalmente una breve oración pidiendo la claridad, el equilibrio y la alegría que perdimos.

Es muy importante reconocer con humildad que no somos nosotros los que llevamos a cabo nuestra propia evolución. Hay un Poder Superior que literalmente nos transforma, pero sólo si nos rendimos a Él.

Rocio

 

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Dejar ir

¿Cuánto debemos dejar ir?”, me preguntó una amiga un día.

“No estoy segura”, le contesté, “pero tal vez todo”.

Dejar ir es un proceso espiritual, emocional, mental y físico, y a veces un misterioso proceso metafísico de soltarle a Dios y al universo aquello a lo que nos estamos aferrando tanto.

Dejamos ir nuestro sostenernos de la gente, de los resultados, de las ideas, sentimientos, deseos, necesidades, de todo. Dejemos ir nuestro tratar de controlar nuestro progreso en la recuperación. Sí, es importante reconocer y aceptar lo que queremos y lo que queremos que suceda. Pero es igualmente importante que a continuación lo dejemos ir.

Dejar ir es la parte de acción de la fe. Es una conducta que le da permiso a Dios y al universo de enviarnos lo que nos toca tener.

Deja ir significa que reconozcamos que aferrarnos con tantas fuerzas no nos está ayudando a resolver el problema, a cambiar a la persona o a obtener el resultado que deseamos. No nos está ayudando a nosotros. De hecho, aprendemos que el aferrarnos a veces nos impide obtener lo que queremos y necesitamos.

¿Quiénes somos nosotros para decir que las cosas no están ocurriendo exactamente como necesitan suceder?

Hay magia en el dejar ir. A veces obtenemos lo que queremos poco después de que lo hemos dejado ir. A veces lleva más tiempo. A veces el resultado específico que deseamos no ocurre. A veces sucede algo mejor.

Dejar ir nos libera y nos conecta con nuestra Fuente.

Dejar ir crea el ambiente óptimo para los mejores resultados y soluciones posibles.


Hoy me relajaré. Dejare ir lo que más me está perturbando. Confiaré en que al dejarlo ir, he empezado a poner las ruedas en movimiento para que las cosas se resuelvan de la mejor manera posible.
Tomado del lenguaje del Adiós de Melody Beattie

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